El chistecito del lunes v3.4

El hombre que va en el coche, de repente un tio con una capa roja le dice que pare:
-¿tú quien eres?
-soy el hijoputa de la capa roja, ¡y tienes que darme todo tu dinero!
El hombre del coche se lo da y se va pitando. Al rato, se encuentra con un tio con la capa azul y tambien le para:
-¿tú quien eres?
-soy el hijo de puta de la capa azul, ¡y quiero tu dinero!
-se lo he dado todo al hijoputa de la capa roja.
-pues dame tu radio y tu movil!
El hombre le da el movil y se larga. Al cabo de un tiempo un tio con la capa verde fosforito le dice que pare:
-(tio de la capa verde fosforito): yo soy…
-no me lo digas, ¡eres el hijoputa de la capa verde!
-¡Pues mal empezamos, venga, saca los papeles!

El chistecito del lunes v3.3

Luis Moya nos vuelve a enviar un chiste para nuestro deleite. Ustedes tambien podeis enviarme vuestros chistes a mi correo electronico (Sección Contactar).

Sube un borracho al autobús y grita:
-¡¡¡¡Los de atrás, sois una pandilla de cabrones, los que estais en medio unos maricones, y los de delante sois unos hijos de puta!!!!
El conductor da un frenazo y agarra al borracho del cuello diciendole:
-¡A ver, repíteme si tienes huevos quienes son los cabrones, los maricones y los hijos de puta!
El borracho muy serio le contesta:
-Que voy a saber ahora… ¡¡Con el frenazo que has dado me los has mezclado a todos!!

El chistecito del lunes v3.2

La maestra de Jaimito dice a los alumnos:
-Mañana tenéis que traerme una antigüedad de vuestros abuelos.

Al día siguiente pregunta la profe:
-A ver, Manolita, ¿qué has traído tú?
-Yo he traído la muñequita de mi abuela-responde la niña-
-Y tu abuela, ¿qué es lo que te ha dicho?
-Dice que se vuelve mala por las noches…
-Muy interesante, puedes sentarte-dijo la maestra satisfecha-
-¡Ahora tu Jaimito!
Se levanta Jaimito de su pupitre y le pregunta su maestra:
-¿Y tú que has traido?
-Yo, la mascarilla de oxigeno de mi abuelo.
-¿Y que se lo que te ha dicho tu abuelo?
-Pues me ha dicho: ¡¡¡Hiiiiiijjoooooo ppppuuuutttaaaaa!!!

El chistecito del lunes v3.1

Un hippie se sube a un autobús y se sienta detrás de una monja y le dice:
- Quiero hacer el amor con usted.

Por lo que la monja le dice:
- Yo soy monja y no puedo hacer el amor con nadie.

Poco después la monja se bajó del camión. El chofer le dijo al hippie:
- Yo sé cómo puedes hacerle el amor a la monja….

Y el hippie le contestó:
- ¿¿Cómo??

El chofer le contesta, que cada martes la monja va al cementerio a media noche a rezar y que una buena idea sería que él se pusiera una túnica y algo de polvo blanco en la cara que así ella creyera que es Dios… ¡no podía fallar!

El siguiente martes el hippie hizo lo que el chofer sugirió y esperó a la monja en el cementerio. La monja apareció y se hincó a rezar. En eso el hippie se para al frente de la monja y le dice:
- Yo contesto a tus rezos pero primero tienes que hacer el amor conmigo.

La monja se sorprendió al ver a Dios al frente y dijo que estaba bien pero que tenía que ser por detrás ya que quería mantener su virginidad.

La monja se subió el vestido y el hippie le hizo el amor por detrás. Cuando terminó, se quitó la túnica y gritó:
- Jajajajajajaja……..soy yooooo, el hippie!!!

Entonces la monja se quito el vestido y grito:
- Jajajajajajaja….soy yooooo, el chofer!!!

El chistecito del lunes v3.0

Va a haber una convención de matemáticos e informáticos, y dos grupos de estudiantes de una universidad van en el mismo tren. Todos los matemáticos han comprado su billete, pero los informáticos han comprado solo uno, asi que los matemáticos estan preparandose para reirse a su costa. En esto que uno de los informáticos grita:
-¡El revisor, el revisor!
y todos los informáticos se meten en el cuarto de baño. El revisor llega, les pide los billetes a los matematicos, y al llegar al cuarto de baño llama a la puerta y dice:
-EL BILLETE, POR FAVOR.
Entonces los informáticos pasan el billete por debajo de la puerta. Al acabar la convencion, los matemáticos deciden usar el mismo truco, asi que compran un solo billete para todos ellos, pero cuando suben al tren se encuentran con que los informáticos no han comprado ni un solo billete, asi que de nuevo se preparan para gozar de su venganza… Al cabo de un rato, alguien grita:
-¡El revisor, el revisor!
y entonces todos los informáticos se dirigen a un cuarto de baño y todos los matemáticos a otro. Al cabo de unos segundos de haber cerrado las puertas, los informáticos abren su puerta y uno de ellos asoma su cabeza y mira cuidadosamente a su alrededor; se dirige al cuarto de baño de los matematicos, llama a la puerta y dice:
-EL BILLETE, POR FAVOR.